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¿Qué entendemos por malestar y depresión?

El malestar, también llamado depresión, es la aparición de emociones como la tristeza, la pérdida de la esperanza, la falta de motivación, etc. Estos estados de ánimo, dudas o pensamientos oscuros son parte de nuestra existencia y de esta gran diversidad de emociones que siente el ser humano, a través de sus vivencias. Estos son pasos naturales y fugaces.

Mucho más que un golpe de tristeza, la depresión es un malestar patológico profundo, que va más allá del aspecto ocasional de la depresión y que se extiende durante períodos significativos, que van desde unas pocas semanas hasta varios meses, o incluso años. Adopta diversas formas clínicas (reactiva, estacional, crónica ...), pero siempre se define como una especie de "ralentización", que aglutina diferentes síntomas y repercute en la vida diaria. Según la OMS (Organización Mundial de la Salud), en 2015 había más de 300 millones de personas en todo el mundo con depresión. El trastorno entonces representó el 4,3% de la carga mundial de morbilidad. En España, según los resultados de la ENSE 2017, más de una de cada diez personas de 15 y más años refirió haber sido diagnosticada de algún problema de salud mental (10,8%) de tipo depresión o ansiedad crónica. Sin mencionar la ola de depresión observada como resultado de las medidas relacionadas con COVID-19.

Entonces, ¿cómo surge la depresión? En el origen de un estado depresivo, existe una mezcla de mecanismos, que aún hoy es difícil de analizar y comprender, dentro de los cuales intervienen factores de vulnerabilidad y factores precipitantes (o desencadenantes). Entre todos estos factores, mencionamos un aspecto biológico (acción de neurotransmisores), componentes psicológicos (experiencias infantiles significativas, choques emocionales, creencias limitantes, etc.) y el entorno familiar o social (estrés, conflictos, aislamiento, ausencia de factores protectores...).
La depresión puede ocurrir a cualquier edad. Sin diagnosticar y acompañado, puede tener consecuencias reales en la salud y la vida de un individuo. Por lo tanto, es importante definir claramente la incomodidad que se siente, para considerar la necesidad de tomar acciones.

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¿Cuáles son los problemas relacionados con la depresión?

Depresión

La depresión (también llamada episodio depresivo caracterizado o EDC) es un trastorno crónico con múltiples caras. Se diagnostica ante la presencia de un mínimo de síntomas, psicológicos y físicos, entre muchos posibles (tristeza intensa, hipersensibilidad emocional, sentimientos de abandono, inutilidad o soledad, culpa, pensamientos sobre la muerte, pérdida del apetito, problemas sexuales…). Este número mínimo de síntomas debe experimentarse de forma recurrente durante un período de al menos dos semanas. La disfunción social, emocional o profesional a menudo se genera y puede reforzar la intensidad del sufrimiento personal, lo que a veces conduce a casos de suicidio.

Melancolía

La crisis de melancolía o depresión melancólica es un trastorno endógeno (que se produce en sí mismo, sin influencia externa). Su intensidad es profunda y se caracteriza por un sentimiento mixto de culpa, desinterés por uno mismo y por los demás, inhibición, negativismo generalizado, auto-culpa. Este trastorno presenta un riesgo de suicidio y requiere tratamiento médico, a veces hospitalización. Estos ataques tienden a repetirse.

Trastornos bipolares

Los trastornos bipolares son enfermedades mentales crónicas en las que se alternan episodios de depresión con episodios de euforia (manía). Hay tres tipos: trastorno de tipo I (con o sin EDC mayor), trastorno de tipo II (con EDC mayor) y trastorno ciclotímico (con cambios cíclicos en el estado de ánimo). Si bien aún se desconoce el origen de estos trastornos, ciertos desencadenantes aún pueden estar asociados a ellos, como el estrés postraumático, la adicción (psicofármacos, medicamentos, alcohol), enfermedades, etc.

Terapias recomendadas para estas dolencias

No siempre es fácil darse cuenta de la importancia, intensidad o duración de un malestar. Encuentre el coraje para enfrentarlo, trate de recuperarse.

En caso de depresión profunda, generalmente será necesario el apoyo psiquiátrico y, en ocasiones, el tratamiento farmacológico será útil. Es importante tener en cuenta que aunque el proceso es largo, es posible salirse de él. Muchas medicinas alternativas pueden brindar un apoyo importante en esos momentos: para recuperar el coraje, la envidia y la serenidad, encontrar respuestas, recuperar la confianza en uno mismo, recuperar la fe en la vida ...

La medicina alternativa, también conocida como medicina alternativa y complementaria (CAM), no pretende reemplazar el tratamiento médico. Consulte a su médico primero en caso de enfermedad, malestar o alteraciones graves.