Coaching para la Gestión del Estrés

Define lo que realmente quieres cambiar en tu vida con el coaching

30/09/2021 - minutos de lectura
Publicado por Annabel LEMÉTAIS
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Cuando tenía 19 años me preguntaba qué hacer con mi vida. Me hicieron un test de personalidad, rellenando un cuestionario en el ordenador (otros tiempos…), descubrí que era “muy buena” en comunicación.

Fue cuando dejé la carrera de derecho para estudiar comunicación y marketing. Se volvió una afición. 

Más adelante se convirtió en una profesión que adoraba y unos años después me nombraron Global Communication Manager en una multinacional norteamericana.

Un día me di cuenta de que sufría mucho estrés con insomnio y agudos dolores de espalda. Una prima vino a pasar unos días a casa para las vacaciones y me dijo: “solo hablas de trabajo”. 

Fue cuando me pregunté: ¿eso es realmente lo que quiero? ¿Trabajar, trabajar y trabajar?  ¿Qué es lo que no estoy viendo? ¿El dinero y un puesto de directiva realmente me compensan?

Quiero un cambio

Me quedé meses reflexionando sobre lo que quería. También estuve buscando maneras de bajar de mi nivel de estrés, probando todo tipo de técnicas. 

Además empecé a buscar trabajo en otra empresa. Después de un par de entrevistas (gracias Pepsi por no seleccionarme), me di cuenta de que estaba buscando el mismo trabajo pero en otra empresa. Sin motivación otra que cambiar algo en mi vida.

Descubrí a través de un proceso de coaching el impacto de definir un propósito. Tener un propósito me dio dirección de hacia dónde ir. Y también me di cuenta de la importancia de dedicarme a algo con sentido y algo que pueda ser de utilidad a las demás personas.  

Lo veo hoy en mis clientes de coaching. El 95% de las personas que vienen para definir su proyecto profesional están más a menos a gusto en su trabajo, tienen seguridad económica y a la vez, les falta algo, algo que les motive. Ese algo es poder contribuir al planeta y/o al bienestar de otras personas. 

La comunicación siempre había sido una afición, y lo sigue siendo, pero me faltaba algo en mi trabajo. Ese “je ne sais quoi” que le da salsa a la vida, que me da una sonrisa al despertar por la mañana.

Dedicarse a algo que el mundo necesita, algo que me permitiera contribuir a algo más grande que yo.  

Los japoneses lo definen como Ikigai, “la razón de ser”. 

El equilibrio se alcanza en el punto donde pasiones y talentos convergen con lo que el mundo necesita y está dispuesto a pagar por ello. 

¿Por qué no defines ahora lo que realmente quieres? 

El estrés suele venir cuando uno no está alineado con lo que realmente quiere en su vida. Es un esfuerzo hacia algo que no deseas.

La “disciplina, es recordar lo que quieres” dice David Campbell.

Alinearse entre lo que piensas racionalmente, entre lo que sientes a nivel corporal y tu intuición te ayudará a fluir. 

También diseñar un plan de acción con pasos medibles y alcanzables es imprescindible para que se haga realidad.

Además tienes que sentir esa pasión y entrega a nivel emocional y a nivel corporal durante el proceso, por si se basa solo en una creencia.

Quién eres, a dónde quieres ir, cuáles son tus talentos, tus pasiones y cuál es tu proyecto profesional: eso te ayuda a definir en mis sesiones de coaching.

Siempre es buen momento para comenzar y poner dirección. 

Recuerda lo que quieres y ponte en marcha.

Yo lo hice y nunca me arrepentí. 

 


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